La publicación acompaña la exposición Habitar las sombras, distribuida en cuatro ámbitos expositivos que progresivamente oscurecen el tono de las paredes y la iluminación. El encargo pide explícitamente reflejar esa transición espacial, proponiendo la edición como una suerte de visita impresa al recorrido por las salas, con especial atención a la legibilidad y a la experiencia lectora.
La edición, trilingüe, sitúa tres bloques de texto como “muros” que separan los cuatro ámbitos de la muestra. Las obras se fotografían in situ, reflejando fielmente el montaje y la secuencia del recorrido, lo que permite al lector establecer relaciones visuales y discursivas entre las piezas, tal y como se plantean en el espacio expositivo.
El formato, cómodo y flexible en la mano, está pensado para favorecer la lectura. El tono de los papeles se oscurece con cada cambio de idioma, acompañando visualmente la idea de tránsito entre luces y sombras.
El resultado es una revisitación fiel de la exposición, que traslada su lógica espacial y narrativa al formato editorial, sin renunciar a una lectura cómoda y fluida de los contenidos.